Durante la tarde con el vaivén del tic tac del reloj, imaginario, te vas quemando, por millones y millones de razones. El problema radica en que el cliente y el teleoperador no se llegarán nunca a comprender, lo que muchas veces me lleva, incluso, a pensar que YO no hablo español, si no un dialecto de chino mandarino muy poco común que le impide al resto entenderme. Es en tardes de acumulación de tonterías varias cuando se te ocurren mil y una maneras de suicidarte.  

Tan triste como cierto, la semana pasada tuve una de estas semanas cargantes, de cojonadas absurdas que ni siquiera son culpa de uno, si no de la empresa a la que representas por no sacar sus servicios habituales, lo que causa que luego tengas estampidas de llamadas. Bienvenidos a la temporada alta, detectareis que escribo poco, pero hoy necesitaba hacerlo, por que consiguieron hacerme llorar, pregúntense señores ciudadanos de a pie ¿Qué culpa tiene el desgraciadito teleoperador que trabaja 8 horas intentando dar un buen servicio, para que cuando se le informe que no queda sitio nos insulten? ¿ A caso pongo yo a la venta la disponibilidad del servicio?

Por si no se han dado cuenta, cobro la misma mierda de sueldo que ustedes con la diferencia que además me tengo que comer su propia mierda y gratis.

Como mi santa madre diría, Para ser puta y no ganar nada mejor mujer honrada, pero resulta que las prostitutas ganan en una hora lo que yo en todo el día.

Perdonad mi vocabulario de hoy, esta tarde no ha sido mejor que las otras, si habéis logrado seguir hasta aquí sin sentiros culpables, me alegro, por vosotros por que no tenéis conciencia, cada vez que descuelgas el auricular, no sabes que te vas a encontrar, abuelos marrulleros, jovencitas mal folladas, cincuentonas desesperadas, o incluso algún viejo con aires de Arévalo.

Decir tacos descarga mucho, yo aconsejo escribirlos, es menos dañino a mis oídos, por que me he tenido que escuchar palabras tales como “hija de puta”, “zorra”, “Estafadora”…y un sin fin más de sandeces que te minan la moral, en fin creo que soy amable, sin llegar a sonar falsa…

Ojala pudiera contestarles les diría un par de lindezas a la cara, pero si largo la lengua, me largan a mi a la calle, así que respiras y te comes la prepotencia, la desfachatez y el morro de la gente, por que si algo les sobra es cara dura.

En fin, voy a llegar a la parte positiva del post, a la autentica reflexión: cada vez me doy mas cuenta que realmente la gente no esta enfadada conmigo, si no con ellos mismos, por que dependen sus vidas de un simple viajecito cuyo recuerdo en fotos les durará hasta que sus discos duros sean invadidos por algún maléfico virus y digan ¡ah las fotos de mi viaje! Entonces lo descargan sobre mi, porque el teléfono les da esa cosa del anónimo ¿Se preguntan por qué alguien, todo borracho, les llama a las 6 AM para decirles de todo? Yo les doy la respuesta: ustedes se metieron con un teleoperador, una persona humana a la que ofendieron y tuvo la gracia de copiar su teléfono que vieron en la centralita. La lastima es no tener una lista negra de números telefónicos que bloquearan sus llamadas por groseros y prepotentes.

Personalmente yo no me molestaré en ello. Es una tontería, porque ni siquiera tienen conciencia de lo que hacen. Simples robotitos, que necesitan que el teleoperador les solucione la vida, que piense por ellos que les diga que les conviene…La gente ya no piensa, simplemente no son capaces. Hoy puedo contar con los dedos de una mano las personas que he atendido y me han dicho un sencillo “buenas noches”: ha sido la llamada de un cordobés, y la de un tío de Bilbao, que además me ha dicho "Agur" ¡Ah! Y una señora antes de colgar ha comentado "que chica más mona ¿no?"

Quizás es lo que me hace aguantar, que una tarde cualquiera unas simples “gracias” me alegran la tarde, tan sencillo como un vaso de agua.

Espero que este post fugaz de descarga le sirva a la gente para pensar, para no ser tan dependientes y que piensen, decidan y hagan las cosas por si mismos, y mi ultimo consejo. “Si tienen prisa ¿Por qué no cogieron el lápiz y papel?

Ser paciente no cuesta nada, pero perder la paciencia cuesta aún menos.